Archivo de abril de 2008
The Hives. Bilbao, Santana 27. 11-04-08
The Hives.
Santana 27, Bilbao.
11-04-08
Precio; 22 € + gastos de distribución
Sesión de rock garagero con The Hives en Bilbao. Desgraciadamente, el evento coincidía con la fiesta de premios Estela rock en la sala Heaven, así que no pudo ser el acudir a Camargo (hasta que no inventen los clones a lo Michael Keaton en Mis dobles, mi mujer y yo y pueda desdoblarme).
Una vez allí en la sala Santana 27, llegamos tarde para variar, y nada más entrar terminaron y recogieron los teloneros, que a día de hoy no sé quiénes son, ya que no encontré la información en ningún sitio, ni en la página web de la sala . [Actualizado; Henry Fiat Open Sore ¿?]
No conocía mucho a este grupo, pero poco a poco fui escuchando sus canciones anteriores, y su último disco, que parece ser el más ecléctico hasta la fecha. Ellos mismos dicen que es una mezcla entre el White Album de los Beatles y el Black Album de Metallica… casi nada, vamos.
Aparecieron los músicos convenientemente ataviados (¿cuántas bandas hoy en día van vestidas igual cuando tocan? ¿The International Noise Conspiracy?). Al fondo, un molón letrero de neón rojo con el nombre del grupo.
El cantante, “Howlin” Pelle Almqvist llevó la voz cantante de la banda, nunca mejor dicho, y de hecho no calló durante toda la actuación, hablando en un perfecto spanglish. Gustándose a si mismo -si le ponen un espejo en el escenario se lo come-, exclamó varias veces que “The Hives es la mejor banda de rock del mundo” y no paró de arengar a la gente ni de intentar subirse a unas cadenas, hasta que le dijeron que parase a ver si le iba a caer el escenario encima y entonces pasarían a ser “La banda de rock más espachurrada del mundo”. Los otros miembros del grupo también colaboraban con las poses rockeras y gestos de rigor, por supuesto.
Lanzaron una tras otra sus andanadas garageras, tocando casi todo su disco nuevo, e intercalandolo con algunos temas viejos como “aka idiot”, “walk idiot walk” o “main offender”.
Y así entramos en lo que se puede llamar “El show de los Hives” a lo largo de todo el concierto, donde no faltó de nada. Coros masculinos, coros femeninos, competición a ver en qué ciudad es mejor el público, el “ruidómetro”, el “poner las manos en el aro”, es decir en el aire, el quedarse estáticos en medio de una canción… etc. Todo formando parte del mencionado show, que va incluído con el precio de la entrada.
Un breve descanso después de “tick tick boom” y aparecieron para hacer el bis con su tema más conocido, “hate to told you so”, “return the favour” y “bigger hole to fill”, y fin al concierto después de una hora y cuarto exactas. Se veían que lo habían dado todo porque estaban empapados de sudor, pero aún así se hizo algo corto. Corto pero intenso que se suele decir. No van a cambiar tu vida ni el mundo, pero sí estás buscando un concierto de rock adrenalítico, no lo dudes y ve a ver a los Hives.